7. octubre, 2012 Miguel Badillo *Oficio de Papel
El ambiente electoral en Galicia, España, y la crisis económica que está dejando a millones de españoles en el desempleo se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para profundizar la crisis que protagoniza la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
Una vez más, la opacidad de sus operaciones en el exterior, a través de su subsidiaria privada PMI Comercio Internacional, se develó al darse a conocer (a fines de septiembre pasado) el acuerdo para la contratación de astilleros en provincias españolas, para la construcción de barcos (concretamente, un par de hoteles flotantes). En Galicia, la noticia es tan buena que sirvió para apuntalar las propuestas políticas con aspiraciones reeleccionistas del Partido Popular.
El ambiente electoral en Galicia, España, y la crisis económica que está dejando a millones de españoles en el desempleo se convirtió en el caldo de cultivo perfecto para profundizar la crisis que protagoniza la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex).
Una vez más, la opacidad de sus operaciones en el exterior, a través de su subsidiaria privada PMI Comercio Internacional, se develó al darse a conocer (a fines de septiembre pasado) el acuerdo para la contratación de astilleros en provincias españolas, para la construcción de barcos (concretamente, un par de hoteles flotantes). En Galicia, la noticia es tan buena que sirvió para apuntalar las propuestas políticas con aspiraciones reeleccionistas del Partido Popular.